Home

La división entre los distintos personajes de la obra de Shakespeare Julio César bien podría aplicarse también en la sociedad española actual.

Fotograma de la película “Julio César”

Entre el fantasioso elenco de obras de Shakespeare resplandece una cuya ficción da un paso atrás para dar pie a la historia: Julio César. La trama que el autor inglés montó en torno al asesinato del general romano resulta excelente, aunque poco rigor histórico deben guardar sus grandilocuentes discursos, y resulta llamativo como la división de los personajes en los dos bandos que se forman y enfrentan bien puede traerse a una situación que hoy día se alimenta en España.

Porque al igual que en el relato shakesperiano también en la España actual puede verse una figura imponente que se alza entre el pueblo y cuyo poder algunos desacreditan considerándola innoble. Este César nuestro bien podría ser la Constitución Española. Cierto, puede sonar muy remoto, ¿pero no se aglutinan a su alrededor fanáticos defensores de toda su integridad legal y jurídica frente a aquellos que reclaman su obsolescencia y tratan de derrocarla para alzar otra en su lugar?

De esta manera bien podemos ver a Marco Antonio, ese al que siempre pondremos la cara de Marlon Brando por su papel en la película de Mankiewicz sobre esta obra, reflejado en los colectivos de uno y otro signo que defienden su validez dado que hizo un bien a todos al librarnos del franquismo de la misma manera en que el César le dio gloria y grandes beneficios a Roma. Mientras, en su contra podemos vislumbrar reflejados en la figura de Bruto a todos aquellos (y no son pocos) que consideran que la carta magna fue hija de su tiempo y de una determinada situación política y que ya no es válida, puesto que da cobijo y facilidades a corruptos y poderosos, por lo que debe morir (para dar lugar a un periodo constituyente).

Y entre ellos queda el apuñalado César, cuya muerte prevén múltiples augurios en la obra de Shakespeare pero que rehúsa el miedo a ella. Sin embargo, en el caso de nuestra Constitución su muerte no la recogen predicciones ni supersticiones, sino su propio texto. Sus propias entrañas prevén que pueda llegar el día en que esta se quede atrás, y el proceso que debe recorrerse en tal caso. Lo que exime a los discípulos de Bruto de las denominaciones de “traidores” o “conspiradores”.

Tal vez en este caso la historia deba reescribirse y las figuras de Bruto y Casio deban mirarse con otro aire. Ya que en este caso no apuñalan por la espalda, sino que promueven un cambio de frente. Y tampoco asesinan a ningún hombre, sino que tratan de proteger a la mayoría de ellos. Y al fin y al cabo Marco Antonio no solo ganaba honor junto al César, sino que también se lucraba de sus campañas juntos, como hoy lo hacen muchos de los que defienden el status quo legislativo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s