Home

El Partido Popular comienza a dar por perdida la Comunidad Valenciana, buen síntoma para las alternativas políticas autonómicas y nacionales.

Según publicaba anoche eldiario.es, el Partido Popular da por perdido el gobierno de una de sus principales comunidades autónomas: la Comunidad Valenciana. Tan sorprendente como cierto, el ejecutivo de Mariano Rajoy ha dado la espalda a Fabra y el PP valenciano se encuentra cada vez con mayor claridad en un callejón sin salida que puede conducirles a perder las elecciones de 2015, algo que no ha pasado en 20 años.

Si una de las autonomías más leales al partido conservador español deja de brindarle su apoyo, ¿qué no se puede esperar?. Si la Comunidad Valenciana, sobre la cual se han hecho mil chistes acerca del alto grado de corrupción en sus gobiernos, deja de ser ese paraíso del PP donde pase lo que pase se apoya a los populares, cabe pensar que en otras comunidades mucho menos ligadas históricamente a los populares tampoco les otorguen sus votos.

A pesar de los métodos caciquiles empleados habitualmente por los Fabra y similares, el siempre creciente agujero de las arcas valencianas parece llevar tiempo minando la confianza del electorado. Cierto es que si en gran parte del país la confianza en el partido gobernante ha bajado por la gestión de la crisis actual es normal que en la comunidad del litoral oriental también lo haga. Pero no deja de resultar extraño tras haber brindado su apoyo en momentos delicados, como cuando el entonces presidente autonómico Francisco Camps era imputado en la trama Gurtel.

Asimismo, la caída en Valencia podría tener graves consecuencias para el partido a nivel nacional. Perdiendo una de las tres comunidades que más apoyo ofrecen al PP -Madrid, Valencia y Galicia-, las próximas generales, podrían dibujar un escenario desolador para el partido gobernante. Tampoco cabe esperar que la caída sea tan brusca como el sentido común indica que debería ser -seguramente será mucho menor que la sufrida por el PSOE en los últimos años-.

Evolución de los gobiernos autonómicos. /Wikipedia

Pero, en definitiva, hay que señalar el escenario valenciano como una crucial demostración del punto al que llega este país. Si el apoyo incondicional del levante se rompe, será una clara prueba de hartazgo por parte de la población -aunque en gran parte esa frustración es contra la gestión de Alberto Fabra, chapucera como pocas-. Por otro lado, si a pesar de perder votos el PP consiguiera mantener la autonomía, esto sería indicativo de que a pesar de todo la población valenciana -al igual que gran parte de la española- es reacia a un cambio, por mal que estén. Eso sí, por ahora, el escenario más probable parece ser el primero. Y si es así, todavía se puede decir que hay esperanza para este país.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s